A veces me pregunto para qué hago el esfuerzo. Tengo la sensación de que llevo demasiado tiempo dedicando mis esfuerzos a cosas que deberían ser secundarias, mientras desperdicio mil ocasiones para transformar mis días en una experiencia real y sincera. Es como si, involuntariamente, hubiese decidido cosas que no me convienen y me hubiese volcado en hacerlas realidad, aun sabiendo positivamente que no son de verdad y que no lo conseguiré.
Con todo el esfuerzo que hago en intentar ser quien quiero ser, he dejado de ser lo que soy. Y no estoy muy seguro de querer eso. La verdad es que no estoy muy seguro de querer algo. Ni siquiera leer y escribir. Ni siquiera estar delgado. Ni siquiera ser inteligente.
Se me han escapado las cosas de las manos y ahora no puedo controlarlas. A ver como me las apaño para arreglarlas, pero o me relajo o me muero.
Ayer murió Jay Bennet, ex componente de Wilco. La relación de Jay con Jeff Tweedy se agrió hace ya muchos años, en medio de la grabación de Yankee Hotel Foxtrot, lo cual acabó provocando la salida/expulsión de Jay del grupo. Como suele suceder en muchos grupos.
Esta mañana yo me pregunto como se sentirá Jeff en estos días. Jay en un momento fue su amigo y entre los dos crearon algo grande, muy grande que terminó por devorar la amistad que tenían. Muchas veces los sueños que se cumplen tienen consecuencias imprevistas.
Ama lo que tienes. Y valora cual es el precio a pagar por soñar con otras cosas. La vida nunca se sabe por donde va a atacar...pero atacará, seguro.
Jay, donde quiera que estés, saluda a todos los demás que se fueron. Los echo de menos.
Llevo dos meses pensandolo y ahora que se acerca, tampoco lo veo tan monstruoso. Pero como mi costumbre es obsesionarme con todo, pues en eso llevo 60 días. Que si debiera estar haciendo esto, que si debiera pensar lo otro, que si tal y que si cual. Dandole vueltas a quien me quiere, quien me odia, a quien le gusto, a quien le disgusto.
El otro día me contaron que en medio de un torneo de tenis, una abeja reina atinó a parar justo sobre la parte superior de la red de la pista y puso sus huevos allí mismo. En menos de 30 segundos, todo un enjambre apareció por alli y hubo que parar el partido que se estaba celebrando, llamar a ambulancias y a un señor de esos que van vestidos con una escafandra de apicultor para que echase a los bichos de allí. Curiosa historia.
El caso es que no estoy tan mal, sigo teniendo de todo: pelo, piernas, brazos, corazón y ojos, sigo teniendo erupciones, erecciones, reacciones y convicciones. Asi que supongo que dentro de lo que cabe, no es tan malo hacerse mayor.
Asi que esta entrada es simple y llanamente un homenaje a mi mismo, Jesús Jerónimo, que mañana cumplo 37 años de edad y 74 de preocupaciones. Brindo por mi y mi belleza.
Alguna vez he escuchado un refrán que dice algo así como que la abundancia es la verguenza de los ricos. En los últimos años, inmerso en una maraña de discos y giras sin parangón en su carrera, Bruce Springsteen nos ha acostumbrado a verle practicamente cada pocos meses. En lo que empieza a ser su propio y particular Never Ending Tour, el de new Jersey se ha vestido de trobador acústico, de profeta folkie y para culminar, nos ha traído de nuevo a la actividad a su banda de toda la vida, la robusta y todopoderosa E Street Band.
De ahí que quizá no seamos capaces de apreciar todos y cada uno de los inolvidables momentos que nos ha deparado su actividad en directo de los últimos años. En el caso de su nuevo y flamante Working on a Dream Tour, Springsteen, en un movimiento extraño en su carrera practicamente olvida su nuevo disco y se dedica a ofrecer recitales temáticos que discuten sobre la pertinaz crisis ecónomicas. El norteamericano se ha echado a las espaldas su desmedida avidez de notoriedad y se transforma en un analista de una realidad que cada vez parece mas negra y desesperanzadora.
The Fever, clásico entre los clásicos.
De esta guisa, y presentándose dos noche consecutivas en un abarrotado Spectrum de Filadelfia, de nuevo conquista corazones. No importa cuantas veces uno haya podido ver un concierto de este hombre, la emoción siempre está ahí, los nervios siempre están ahí y sobre todo, el espectaculo esta servido. Pasen y vean.
Quizá lo mas reseñable sea la incoporación a la banda para aproximadamente la mitad de los conciertos de un jovencisimo Jay (18 añitos tiene la criatura), hijo del incombustible batería Max Weimberg. Su potentisíma pegada y su tendencia a tocar notablemente mas rápido que su padre, convierten canciones que empezaban a resultar relativamente rutinarias en bombazos directos al corazón. En particular, los "clásicos" modernos, The Rising y Lonesome Day nunca sonaron tan bien como con el delgado Jay a la batería. Caso aparte es Radio Nowhere, mas potente, acelarada y garajera que nunca. Cosas de la edad, supongo. Pero el caso es que el invento funciona y uno llega a pensar que haría mucho bien a la banda que este pequeño gran hombre desplace definitivamente a su padre, que por otra parte mira a su retoño con orgullo y se confiesa irrelevante. Y lo es. Enough said.
Outlaw Pete, un clásico moderno.
Continuando con la nueva tradición del Magic Toyur, la mitad del concierto se dedica a las peticiones del público. El siempre jovial Bruce (¿será real tanta simpatía?) recoge carteles entre las primeras filas y regala canciones para todos los gustos, desde un oscuro London Calling hasta una luminosa The Fever, quizá la canción mas olvidada en su amplísimo canón. Poco importa que en la mayor parte de los casos todo sea ensayado antes. La sensación de que cualquier cosa puede suceder convierte esta gira en un gusto para repetir conciertos. Hoy será Mountain Of Love (sensacional), mañana quizá un Streets of Philadelphia que pone al público en pie. Lo cierto es que se estrenan temas a diario y hay mas riesgo que nunca. Recordemos que no hace tanto los sets eran mucho mas estáticos y previsibles.
Seeds, la rabia y la pasión. Sensacionales teclados
La nueva "trilogía de la crisis", como ya se empieza a llamar entre los fans es el momento álgido de cualquier show. La poderosa tripleta compuesta por la rocosísima Seeds (gran solo final de Springsteen), la jovial y rockera Johnny 99 (gran solo final de Steve Van Zandt, verdadera locomotora de una banda tocada por los dioses) y la electrificada The Ghost of Tom Joad (gran solo final de Nils Lofgren que literalmente pone al público en pie), componen un trío irreprochable, electrico, vibrante y sencillamente demoledor. La E Street Band a pleno rendimiento. El mejor momento en un concierto que este humilde escriba ha tenido nunca ocasión de presenciar.
Un momento para la ternura. Waiting On A Sunny Day acompañado de niños.
Quizá lo único negativo sea la escasísima representación del nuevo album. No hay sitio mas que para la sensacional Outlaw Pete (que mejora tanto en directo que hay que frotarse los ojos), una irregular Working on a Dream, una hermosa The Wrestler (mucho mejor que en el disco) y Kingdom of Days (peor de lo esperado a pesar de ser una hermosa canción). Quizá a medida que la gira progrese podamos ver versiones de This Life o Surprise, Surprise. Veremos.
Como colofón, clásicos. De los de verdad, tocados de verdad y en medio del delirio del respetable. Rosalita, desbordante y acelerada y sobre todo la inmortal Kitty's Back, ambas interpretadas de forma majestuosa por una banda que parece no agotarse jamás. Poco importa que Clarence Clemmons apenas sepa donde se encuentra y que falle practicamente en todos y cada uno de sus solos. A la hora de la verdad solo importa la banda y su glorioso y compacto sonido.
El colosal Jay Waimberg comanda una sensacional Radio Nowhere.
Y ahí es donde radica la grandeza de todo esto, en la demostración de unidad física y espiritual que desborda este grupo de músicos, que noche tras noche demuestra que es verdad: el equipo está por encima de las personas. Que la unión hace la fuerza. Que la pasión desborda a la profesionalidad.
Terminando el concierto, Bruce hace su celebrada presentación de la banda: "Ladies and gentlemen, you've just seen the heart stoppin', earth quizking, booty shaking, love making, viagra taking........". Se detiene un momento, cierra los ojos, y grita...."THE FUCKIN' LEGENDARY E STREET BAND!!!" Puro delirio en las gradas. Puro delirio.
Pura vida.
Set Lists
28/04/2009 Badlands Out in the Street Outlaw Pete She's the One Working on a Dream Seeds Johnny 99 The Ghost of Tom Joad Raise Your Hand Fire The Fever Mountain of Love Waitin' on a Sunny Day (w/ Jay Weinberg) The Promised Land (w/ Jay Weinberg) The Wrestler (w/ Jay Weinberg) Kingdom of Days (w/ Jay Weinberg) Radio Nowhere (w/ Jay Weinberg) Lonesome Day (w/ Jay Weinberg) The Rising (w/ Jay Weinberg) Born to Run (w/ Jay Weinberg) * * * Hard Times You Can't Sit Down Tenth Avenue Freeze-out Land of Hope and Dreams American Land Rosalita
29/04/2009 Badlands The Ties That Bind Outlaw Pete Spirit in the Night Working on a Dream Seeds Johnny 99 Youngstown Raise Your Hand London Calling Red Headed Woman Thundercrack Hungry Heart The Promised Land Streets of Philadelphia Kingdom of Days (w/ Jay Weinberg) Radio Nowhere (w/ Jay Weinberg) Lonesome Day (w/ Jay Weinberg) The Rising (w/ Jay Weinberg) Born to Run (w/ Jay Weinberg) * * * Hard Times (w/ Jay Weinberg) Thunder Road (w/ Jay Weinberg) Tenth Avenue Freeze-out (w/ Jay Weinberg) Land of Hope and Dreams (w/ Jay Weinberg) American Land (w/ Jay Weinberg) Kitty's Back (w/ Jay Weinberg)
Tantos años luchando para llegar a un sitio determinado, y una vez que estás allí resulta que hace frío, el chocolate no sabe bueno y el agua de la ducha sale con poca presión. Hay que joderse.
Es lo que tiene ser un viajero de clase ecónomica y haberse colado en primera: la compañia que te rodea suele dar bastante asco.
Me largo de vacaciones. Dudo que aparezca por aquí en unos días, pero seguro que todos podeis dedicar unos segundos al día a pensar en mi.
No se muy bien que me sucede. Estoy tan raro que no me reconozco. Me balanceo sin ningún sentido entre la alegría mas expansiva y la tristeza mas grande. Como digo, sin ningún sentido. Aunque si me pongo a pensar, quizá me pueda explicar unas cuantas cosas: un trabajo que no me gusta ni me enriquece, pero que a veces me entretiene. Una afición que no domino para nada, pero que en muchas ocasiones me apasiona. Una vida tranquila que en ocasiones me desborda.
Me siento rato en mis zapatos, fuera de lugar. Cuando salgo me siento culpable, porque a mis casi 37 años no debiera pasarme las noches en blanco comportándome como un tipo de 20 años. Cuando me quedo en casa, pienso que soy aburrido, gordo y feo (no es broma). Leo corriendo siempre, sin apenas enterarme de nada porque siempre tengo prisa por leer otra cosa que no es lo que tengo entre manos. Conozco a tanta gente con la que me gustaría tener tiempo para pasear, charlar, escuchar música....y sin embargo solo me relaciono con ellos en sitios oscuros con música a volumen atronador. Siempre rodeado de gente, y sin embargo cuando Ella desparece por unos días, me quedo solo, solo, solo, solitario.
Ya ni siquiera disfruto de la música: tengo tanto que quiero escuchar, que no llego a nada. Tengo mil discos en casa esperando que siquiera les dedique una mirada. He dejado de lado la costumbre de ir al gimnasio, creo que cada día soy mas borde y maleducado con la gente en el trabajo. Y joder, sigo fumando como un GILIPOLLAS. Que asco, coño. Compongo canciones que en tres días me hastían y aburren. No disfruto ensayando porque tengo prisa: ¿prisa? ¿Cómo se puede tener prisa en algo así?
¿De donde ha salido toda esta prisa? ¿A donde se supone que voy? ¿De qué vale todo esto? Esta mañana me he mirado a los ojos en el espejo y cada vez es peor: no me parezco en nada a quien quería ser.
La semana que viene me marcho de vacaciones, pero a veces lo que mas me apetece son unas vacaciones de mi.
Si no te emociona esto, es que no sabes lo que es la vida. Loose Ends, apabullante directo en NYC, uno de los mejores temas de la historia.
We met out on open streets When we had no place to go I remember how my heart beat When you said "I love you so" Then little by little We choked out all the life that out love could hold No, no
It was like we held a noose And baby without check We pulled it a little tighter around our necks Each one waiting for the other Darling to say when Now baby you can leave me tonight on the loose end
We didn't count tomorrows We took what we had and baby we ran There was no place for sorrow Every place we went I held your hand And when the night closed in I was sure your kisses told me all I had to know But oh no
It was like we held a noose and baby without check we pulled 'til it grew tighter around our necks each one waiting for the other darling to say when oh baby you can leave me tonight on the loose end
Our love has fallen around us Like we said it never would We saw it happen to all the others But to us it never would Well how could something so bad, darling Come from something that was so good I don't know
But it was like we held a noose And baby without check we pulled 'til it grew tighter around our necks each one waiting for the other darling to say when oh baby you can leave me tonight on the loose end
Parece mentira, pero ya hace 10 años de aquella noche mágica en que pudimos vivir un sueño. Ahora ya se ha transformado en algo habitual, pero recuerdo ese día y los de alrededor con mucho cariño.