lunes, 8 de noviembre de 2004

El Mar

Tenía que dar una pequeña presentación en Toledo, asi que aquella mañana cogí el coche y estuve un par de horas en mi oficina hasta que llegó el momento de marchar hacia allá. Circulé a velocidad media por la M40 unos veinte minutos, disfrutando de la sensación de estar fuera de la oficina en un día cualquiera a las 11 de la mañana.

El sol en mi parabrisas, la maqueta nueva de Reno sonando en mi coche: quizá solo en cosas tan sencillas se esconda la felicidad. De repente, una idea me cruzó en ánimo. Me entraron unas ganas horribles de ver el mar: y cuando digo horribles, digo horribles. Me parecía que toda mi vida dependía de ello, que sin ver el mar aquel día mi vida posterior no tendría sencillo. Me gustó la imagen de mi mismo, pasando de largo la desviación hacia Toledo y dirigiendome hacia al sur hasta encontrarme con el mar. Realmente, me sentía muy capaz de hacerlo. Calculé que podría ir, verlo y estar de vuelta en casa a eso de la 1 de la mañana, ninguna exageración.

Cuando llegué a la salida de la carretera hacia Toledo, reduje la velocidad y entré directo hacia el centro de la ciudad. Di mi charla con éxito y me volví a Madrid. Creo que despues estuve un rato sentado en el sofá, escuchando a Leonard Cohen cantar aquello de Sisters Of Mercy.

Pero lo que realmente me habría gustado aquel día es haber visto el mar.

suena: Tom Petty - You and Me

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