miércoles, 7 de abril de 2004

Cobain

Se cumplen en estos días 10 años del suicidio de Kurt Cobain. Como pasa el tiempo, parece increible que hayan pasado tantos años. Aun recuerdo el impacto que me produjo la escucha por primera vez de su album Nevermind. En aquella epoca salvo en contadas excepciones (siendo los Pixies, recientemente reunificados, los mas significativos) uno no estaba demasiado al tanto de lo que se cocía en el mundillo alternativo. Un amigo estuvo pasando el verano en USA y volvió hablandome maravillas de un grupo que la gente empezaba a adorar por aquellos lares. Me grabó una cinta y creo que tardé en sacarla de mi viejo reproductor algo asi como 3 meses. Me obsesionaron aquellas guitarras, aquellas melodías, pero especialmente aquella amargura que destilaba la música del grupo.

Kurt tenía dos caras. Por un lado estaba la bestia rockera, capaz de destruir su equipo cada noche, de lanzarse a las primeras filas, de dejarse llevar por la furia punk. Por otro lado, estaba el chico sensible y triste, que hizo saltar en pedazos muchas de las convenciones mas rancias del rock al hacer cosas como declararse feminista. Ese lado sensible, provocador y descarnado de su personalidad fue lo que definitivamente me atrajo a la música del grupo. Por supuesto admiraba sus salidas de tono y sus temazos punk, pero era ese hálito de delicadeza y tristeza lo mas atractivo del grupo.

Recuerdo la publicación de In Utero, el que a mi juicio es su disco mas completo (y posiblemente anticomercial). Recuerdo la ilusión de marcharme con él a casa, devorar los temas, los textos, las fotos de la carpeta. Todo. Recuerdo la canción Verse Chorus Verse, cuyo estribillo yo traducía como: "Si te hieres a ti mismo, eso no te hara feliz". Y me sentía identificado. Reflejado cuando Kurt hablaba del "confort de estar triste". Porque aquellos años muchos nos refugiamos en nuestra melancolía y nuestra tristeza para ser un poco mas felices. Y por fin, alguien ponía voz a todos esos sentimientos.

Tras su Unplugged, era obvio que Kurt estaba al borde de una grave depresión. O quizá de algo mas grave. Yo nunca le conocí, ni siquiera se si era una buena persona o solo una imagen que nos vendieron a los miles de desorientados que le seguíamos. Desgraciadamente, acabó quitandose la vida en su casa de Seattle.

Recuerdo que el día siguiente de su muerte era sábado. Yo normalmente la tarde de los sábados escuchaba "De 4 a 3", el programa de Paco Perez Bryan en Radio 3 que fue la cresta de la ola en España del mal llamado grunge. Yo aun no sabía la triste noticia y Paco abrió su programa poniendo la banda sonora de Azul como homenaje al músico muerto. Me quedé de piedra al enterarme por su boca del suicidio. Todo el programa fue un homenaje hermoso y emocionado de los muchos que llamamos para contar como nos sentíamos. Recuerdo que dos hermanas llamaron para interpretar una canción de Kurt por el telófono. Eran las hermanas Llanos, antes de formar Dover.

Ahora recuerdo esos días como si hubiesen sido un sueño. Mas que nada, creo que es debido a que con Kurt se fue una parte de nuestra inocencia. Nos endurecimos, nos hicimos mas cinícos y quizá peores. Después vino el britpop, el tecno y otras hierbas, pero ya nunca fue lo mismo, al menos para mi.

Es posible que sean solo canciones y un poco de marketing, pero hubo momentos en los que sentado solo en mi habitación, escuchando música me senti un poco menos triste y quizá también un poco menos raro.

Y al final, supongo que eso lo único que de verdad importa.

suena: Nirvana - Pennyroyal Tea

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